Pasa que... cuando por fin tengo tiempo de hacer todos mis pendientes escolares, recuerdo que también tengo una vida a parte de la escuela, me “suelto el pelo” de más y vivo como drogadicta mis vacaciones, esto es una metáfora naturalmente; ya que con esto quiero decir que quiero más y más tiempo libre para hacer nada ja!, para poder pensar sobre tantas cosas que me ruedan en la mente, para poder respirar y recordarme que aún quedan unos cuantos días antes de dejar de ser tan desobligada…
Duermo de madrugada, me levanto casi a medio día, como mal, bebo mucha agua, mi consumo de cigarrillos es bajo (pero los disfruto demasiado), mis salidas son algo escuetas pero ah! que bien me han sabido las pocas que he hecho; entre mejorar mis habilidades culinarias, ampliar mis horizontes de debate, caminar por el centro de un municipio, reír, caminar, gritar, hacer el amor, dormir, comer, beber, mantener una charla amena, todo esto me sabe a vida…
Casi no he repasado mis lecciones escolares y la cuenta llegara cara, pero que importa si puedo y he podido siempre, me he caído y me he levantado, no estoy diciendo que ¡viva la irresponsabilidad!, simplemente de un tiempo para acá la he probado después de tanto régimen de responsabilidad que me auto impuesto durante años, lo cual no es malo, pero es bueno probar de todo para saber las consecuencias que conlleva probar diferentes caminos y aprender a tomar mejores decisiones…
No pretendo minimizar ninguna carrera, todas merecen mi respeto, pero esta carrera es la brecha o el bosque donde ando día a día y por eso solo puedo hablar de lo que vivo en carne propia, vivo rodeada de responsabilidad, porque a un futuro la vida de la madre, el padre, el hijo, el hermano, la hermana, la esposa o el marido de alguien va a estar en mis manos…
Pasa que... soy joven y vivo con cierto nivel de irresponsabilidad y con el enorme consuelo y respaldo de que mis padres aun están para mi, aun están para algunos de nosotros los estudiantes de medicina, estemos lejos o cerca de ellos, sabemos que los tenemos y aunque suene frío, sabemos que si no tenemos su presencia, por lo menos el dinero para tu renta, tus libros o para comer si está ahí, tenemos algo, y como jóvenes lo valoramos poco o mucho según madurez y mentalidad… Para mi es un gran cobijo saber que si tuve un mal o excelente día aun puedo decirle a mamá como me siento…
Me estoy despidiendo de ciertos placeres resultado de la irresponsabilidad, como eso de llegar tarde a clase o no ir, de dormir de más, de saltarme obligaciones y de jugar a que todo está resuelto ya, me despido porque falta poco para que empiece a tomar al “toro por los cuernos” y afrontar mi realidad con más responsabilidad…
En una película de súper héroes dicen que un gran poder conlleva grandes responsabilidades, estoy a punto de adquirir un gran poder, el poder de mejor o empeorar la vida de alguien, y como tal, conlleva mucha responsabilidad…
Pasa que... estoy empezando a ser consiente por fin de que tengo que ser más responsable y de que la vida no es tan fácil como pedir un helado a papá, porque aún salgo con papá y el invita el helado mientras sostenemos una plática sobre lo fabuloso que puede llegar a ser mi futuro, aun puedo sentarme a la mesa y discutir tonterías y bromear con la familia mientras tomo un capuchino, aun puedo preguntar a mi hermana porque hoy salen lagrimas de sus ojos y por que ayer reia, aun puedo llamar al chico que quiero para preguntarle que tal ha ido su día, aun puedo sentarme a platicar plácidamente con un gran amigo sin presiones de tiempo, aun puedo perder el tiempo en pensar de donde viene aquello de la inmortalidad del cangrejo. Disfruto y disfruto mucho, no quiere decir que ya no podre disfrutar, pero siendo realista, tendré que disfrutar ahora otras cosas, la vida va a cambiar y el tiempo tendrá que ser mejor administrado, está llegando la hora en la que madurar no es una opción…
Y sin embargo con todo ese cambio soy feliz, no mentiré diciendo que me muero de ganas de rotar por diferentes servicios de un hospital mientras me desvelo y mal como, no mentiré diciendo que estoy entusiasmada con lo que viene, es más… no tengo mucha gana de hacerlo, pero tengo que hacerlo, porque es un escalón más que debo subir para llegar a mi meta, porque es un miedo más que ahora se me ha convertido en un reto y como tal quiero y sé que puedo hacerle frente, quiero darle una patada en el trasero a ese miedo y demostrarme a mí de lo que soy capaz de hacer…
Por fin entendí que no compito con nadie y que a nadie tengo que demostrar nada, a la única persona que tengo que rendir cuentas es a mí…
Pasa que… estoy a punto de empezar…
Pasa que… con todo y esto soy feliz…
Lección toon del día: Recordar y sentirse que uno es joven te hace sentir de lo mejor, saber que te puedes equivocar y que aun puedes volver a empezar es genial, pero saber y aceptar que estas construyéndote un mejor futuro es vivir.
Recomendación de hoy: Reptilectric – Zoe

